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Oct 2, 2017

La importancia de pensar en nuestra imagen

Si estas montando una Startup, o si planeas un nuevo proyecto junto a tu mejor amig@ o incluso si eres Director de una empresa que ya tiene muchos años de recorrido, este post podría venirte bien para refrescar algunas ideas.

Muchas de las empresas que surgen hoy en día y muchas otras que llevan ya un tiempo en el mercado, suelen dejar de lado una parte muy importante de la empresa correspondiente a su “Imagen de marca”.

Pero es que a mi ya me han hecho un logo. ¡Ya está!”… Pues no. Es normal que te confundas con el significado de la frase, ya que algunos creen que la Imagen de marca no es más que el logotipo o los colores de la empresa, sus formas gráficas, etc… el “diseño” digamos.

Algúnos clientes llegan al estudio y nos piden: -“Necesito una imagen nueva porque mi logo esta viejo” y nos muestra su logotipo creyendo que con un cambio de color y forma soluciona todo el problemón que tiene. Sin embargo eso en concreto corresponde a una parte de la identidad corporativa, a un conjunto de elementos de comunicación que conforman una marca/empresa.

La mayor parte de la identidad esta formada por elementos que “se ven” y son tangibles en una empresa o negocio, como puede ser: el logotipo, el dossier, las tarjetas personales, un catálogo, las bolsas, el pack, la web, los vehículos, etc… y todo esto forma parte de.

La imagen de marca sin embargo, tiene que ver con el valor de la marca, es aquello que la empresa te deja grabada en la memoria, aquello por lo cual recuerdas a una marca, una empresa, un negocio o un producto. Tiene que ver con las sensaciones, con algo mucho más subjetivo y particular que inconscientemente (aunque provocado) se ha instaurado en tu cerebro y es el resultado de aquellos elementos visuales que hablábamos, mezclados con otros factores menos tangibles como: el trato, la forma de ser de la gente, el ambiente de trabajo, la música, el olor, el aspecto del personal y todos aquellos detalles que suelen pasar inadvertidos pero que están allí presentes conformando ese todo, esa identidad.

¿Alguna vez has embarcado en un avión y te has encontrado a la azafata despeinada, con la camisa por fuera del pantalón? ¿O al comandante con la chaqueta en la mano sin corbata y con el cuello de la camisa desabrochada? (salvo en los hidroaviones de Maldivas no se me ocurren más) ¿O has entrado a una clínica de prestigio y te has encontrado con que el médico te atiende vestido con camiseta y bermudas? Imagino que no (si es así cuéntame el caso!) pero lo que quiero decir es que en estos casos se intenta transmitir una imagen de seriedad, de control, de orden porque eso es lo que buscamos y esperamos: volar sin problemas y llegar sanos y salvos a destino… Que te curen la enfermedad y no tengas ningún problema grave, etc.

Pero ambas cosas van de la mano, porque juntas funcionan mejor y dan mejores resultados. Piensa si no, qué sucedería si el personal de una compañía aérea fuese muy correcto, estuviese bien vestido, fuese muy cordial, simpático y responsable, que al entrar a la cabina olieses un aroma fresco dentro de la misma… pero el avión estuviese mal pintado por fuera, el nombre de la aerolínea fuese “Aviones Hasta Luego”, su logotipo fuese “una cruz negra”, el billete fuese morado con flores amarillas, los asientos estuviesen tapizados algunos de un color y otros de otro, algunos con parches y que de los 120 solo 40 asientos al azar tuviesen puesto apoya-cabezas. Seguramente te daría una inseguridad tremenda cruzar el Atlántico con ellos, a que si!.

De eso se trata la Imagen de Marca, de unir por un lado una buena identidad compuesta por un logotipo bien formulado y madurado, delicado si cabe, unos elementos gráficos bien instaurados, con un mensaje claro… mezclado con un trato agradable, una persona simpática que coge el teléfono con amabilidad, un comercial (o tu mismo) vestido adecuadamente para asistir a una reunión, un despacho u oficinas cuidadas y trabajando en consonancia con todos aquellos elementos que conforman la identidad de tu empresa o negocio.

De esto se trata “pensar en nuestra imagen”. No es ni debe ser lo más importante por supuesto, ya que si tu producto es malísimo o tu servicio es ineficaz poco podrás hacer pidiendo a un Estudio de Diseño que te confeccione el mejor logotipo, el mejor dossier y contratando a la secretaria más guapa y simpática que existe… No servirá de nada, pero si haces todo esto y le agregas un buen producto o servicio, tus posibilidades de éxito estarán más cerca de ser alcanzados.

Después de años de haber visto los “dolores de cabeza” a los que se enfrentan muchos clientes y amigos respecto de sus marcas o aquellos mensajes que intentan transmitir a sus respectivos clientes, te recomendaría que te detengas un momento y analices cómo estas trabajando con tu marca/empresa/proyecto y qué valor le estas dejando y transmitiendo a la gente que te rodea. Piensa en cual es tu objetivo, en cómo quieres que te recuerden o en qué quieres que piensen de tu marca. Y te recomendaría que si tienes dudas, intentes acudir a profesionales expertos para que te ayuden a valorar, encaminar o reubicar nuevamente tu empresa.

Te aseguro que no será en vano porque los resultados puedo verlos a diario y esto es como todo… Cada cual atiende su juego y tu debes concentrarte en lo que mejor sabes hacer: trabajar para tu empresa y lograr alcanzar tus objetivos.

written by Nicolás Sívori

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